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jueves, 14 de abril de 2011

DE MISTERIOS, PROHIBICIONES Y OTROS DEMONIOS.


Imaginen por un momento, solo por un momento, que alguien decidiera sacar del aire Bailando por un sueño, imaginen la reacción de Clarín, y de todos los medios en general, ¿sería un caos verdad?.

Ahora imaginemos juntos la prohibición, la censura cobarde de un programa una docena de veces más importante que Bailando por un sueño, un programa que se transmite en cadena por radio y que en televisión suele superar con creces los 30 puntos de rating, y a veces inclusive, violar el límite de los 40 puntos, imaginemos este programa con visitas del Hollywood dorado, con artistas de primera categoría, con giras multitudinarias por toda la República y el extranjero, con llenos totales en todos los cines del país a tres funciones etc etc etc.

Bueno, este segundo programa existió, se llamó "La Revista Dislocada" y su censura sucedió sin tener la menor repercusión de los medios ni de ningún organismo de derechos humanos, ni siquiera de los propios compañeros de Délfor, los productores que en aquel momento eran NADIE reaccionaron absorviendo su elenco y por lo tanto parte de su éxito, productores que hoy ostentan el cartel de creadores, descubridores de estrellas o Zares de la televisión.

La Revista Dislocada fue censurada y Délfor siguió cobrando por contrato su sueldo por un año sin poder trabajar en ningún medio sin que nadie abriera su boca para ayudarlo, el archivo televisivo de dicho programa fue confiscado y desaparecido por oscuras manos, desaparecido hasta el día de hoy, y seguirá desaparecido hasta que podamos dar con su paradero, para lo cual vamos a tener que recurrir en su momento a las autoridades, que, jamás ofrecieron su ayuda espontáneamente.

En los últimos años, sin embargo, Délfor ha recibido una gran variedad de distinciones, La Orden del Buzón junto al maestro Pallarols, innumerables premios ARGENTORES, la ciudadanía ilustre de su ciudad natal Chivilcoy, el importantísimo premio ÉTER a la trayectoria y ayer Miércoles 13 recibió en la Legislatura Porteña el título de "Personalidad destacada de la Cultura" de manos de la Diputada Rocío Sánchez Andía.

Osea, por un lado se lo reconoce, se lo galardona, y por el otro se hace silencio, la empresa Clarín por ejemplo jamás le dio un premio a Délfor a la trayectoria, siendo el diario más importante del país es extraño que ignore por completo la obra de Délfor "La Revista Dislocada" y "Súper Mingo" entre otros, ¿Cuál puede ser la explicación a este misterio?, Délfor tiene 90 años, a días de cumplir los 91, digamos que este importante medio, que hoy está tan en duda por sus manejos, ha tenido tiempo de conceder un premio a esta figura que se estudia en Universidades, sobretodo en Ciencias de la Comunicación, esta figura que es abordada constantemente en las calles por gente agradecida por los grandes recuerdos que les tare verlo, gente que le pide su regreso, que es un poco también el regreso del humor sano y de esas infancias y adolescencias que tanto extrañan, ¿alguien puede explicar este misterio?. Otro premio importante es el Martín Fierro, que hoy pareciera más bien ser un premio enfocado a hacer publicidades a determinado tipo de "estrellas" y de productos, ¿cómo podemos explicarnos que el círculo de periodistas del espectáculo hayan ignorado durante tantos años una figura tan importante como la de Délfor?, ¿será la ignorancia en sí misma de la historia de la televisión Argentina o alguna situación premeditada?, es para reflexionar.

Terminamos agradeciendo a La orden del buzón, ARGENTORES, Éter, La Legislatura Porteña, y el Gobierno de Chivilcoy entre otros por las hermosas distinciones que le han dado a este creador de lujo que tuvo y tiene el medio Argentino.

Y sobretodo queremos agradecer a el público en general, ese que nos encontramos en las calles todos los días y que brinda su amor incondicional permanentemente.

jueves, 22 de abril de 2010

DÉLFOR 90 AÑOS DE HUMOR SANO.

Más allá de la indiferencia, que ya raya en el irrespeto de algunos de los premios más importantes del país, llámese Martín Fierro o premios Clarín, que se entregan siempre mirando la conveniencia del momento, Délfor goza de buena salud, sus premios los recibe día con día sin falta, cuando, como buen miembro de su pueblo, para el que trabajó incansablemente, pues, sus programas siempre fueron populares (cosa que muchos miran de reojo) sale de compras, o sube a un taxi, es ahí cuando los verdaderos premios surgen como la luz de la verdad irrefutable, "¿cuando vuelve maestro?", "no sabe lo felices que nos hacía", "el país se paraba para verlo maestro", el pueblo le manifiesta su amor incondicional y su eterno agradecimiento por una labor sobresaliente, por las estrellas, por los buenos momentos que siempre servían de marco para compartir los fideos en familia, con mamá, con papá, con los abuelos, con los hijos, pues, La Revista Dislocada la podía oír cualquiera sin ningún temor a que pudiera representar un mal ejemplo para los chicos, eso el pueblo lo sigue agradeciendo, y forma parte de esos recuerdos simples, cotidianos, e inolvidables de un pasado hermoso.

Hoy, a punto de cumplir 90 años (25 de abril), se está gestionando en la Legislatura Porteña su ciudadanía ilustre, y está a punto de salir su "autobiografía no autorizada", y su cabeza está llena de proyectos, de ideas (el no pertenece a una época de refritos), constantemente está pensando en cosas nuevas para regalarle a su público, a el país que ama con locura, dibuja sus viejos personajes, que publica en su revista impresa cada mes, y que fueron hace unas décadas parte de Crónica batiendo récords de ventas cuando salían como suplemento de este y, dibuja cosas nuevas, y hace homenajes a aquellos dibujantes que admira, siempre tuvo el detalle, la generosidad de homenajear a aquellos a quienes admiraba, inclusive en La Revista Dislocada, entregaba un micrófono de oro a sus invitados, un micrófono, que como muchas otras cosas hizo un clásico, como Tres Plumas, o como Fechoría, todo lo que tocaba lo pulía, en una extraña alquimia lograba hacer oro.

Después vino la prohibición, y vino Perú, y en Perú, como para dar una muestra de su valía, siguió produciendo éxitos, siguió trabajando con los artistas más importantes, inclusive siguió llevando artistas Argentinos, Susana Giménez una de ellos Beto Cabrera, Jorge Troiani entre muchos otros, trabajó en Perú con la diva Libertad Lamarque, llegó, junto con Espartaco, su hijo, a tener más de 3 programas en el aire, todos con éxito, y su amor por el género era tal que llevó sus obras al Café Teatro, también con éxito.

Más allá de todos esos premios que se le niegan, y amparados en todos los que recibió y recibe día a día, podemos afirmar que Délfor es una de las personalidades más influyentes en la historia de la radio y la televisión Argentinas, participó en el primer desfile militar televisado, la primera copa Libertadores por televisión, tuvo mucho que ver con la llegada de J.J. Armando a la presidencia de Boca, que fuera brillante, llenó todo lo que había que llenar, dominó su género en una época llena de artistas importantísimos, y se dio el lujo más de una vez, de incusionar en otros, hizo policial en la televisión Peruana, es autor de tangos, "Petitero" uno de ellos, inclusive el término es suyo, se dió el lujo de tener en sus programas a estrellas de nivel internacional, escribió teatro, e inclusive ganó un premio que otorga ARGENTORES en competencia por una de sus obras "Adán y Eva se divierten", y dirigió en esa sociedad un ciclo entero de radioteatros, pero, realmente, hay que tener su memoria para poder recordar todos los logros de Délfor, y, por mi parte, a los 36, no tengo ni la mitad de la memoria que Délfor demuestra cada día, la idea era solo hacer una pequeña semblanza de un autor Nacional de primera línea que está a punto de cumplir años, de contarles a ustedes que va a ser un año importantísimo en su vida, y que una de sus metas para sus noventa años es volver a la radio con todas las de la ley, y de desearle un muy feliz cumpleaños a un ídolo absoluto e indiscutible (por más que a algunos les duela), que los cumplas feliz Délfor, y que sean muchos años más de humor, felicidades.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

PÁGINA 12. (2005-05-24).





“Tirarse contra Perón era como tirarse contra Boca”
Al creador de La Revista Dislocada, hito radial de la década del ’50, se le atribuye la “invención” de la palabra “gorila”. Hoy, a los 84 años, Délfor cuenta anécdotas de su carrera y de la relación del humor con la política.



Por Cristian Vitale

En el verano de 1955, medio año antes del derrocamiento del gobierno peronista, un grupo de servicios opositor al entonces presidente Juan Perón debía identificarse con otro a través de mensajes cifrados, con el objeto de evitar que se descubriera el fin golpista. Y no tuvieron mejor idea que recurrir a la palabra gorila, sin tener la menor idea del estigma que iba a recaer sobre ellos luego del golpe militar. La historia fue más o menos así: uno de los cuadros antiperonistas estaba escuchando La Revista Dislocada por Radio Splendid y sugirió el apodo como táctica identificatoria. Délfor Dicásolo la usaba mucho en sus tiras radiales diarias, por la popularidad que la palabra había adquirido en Marabunta, uno de los espectáculos más taquilleros de la época, que el mismo cómico había presentado en un teatro de la calle Corrientes. En uno de los sketches más graciosos de la obra, un científico alcoholizado lideraba una expedición en busca de un cementerio de gorilas. Y en el camino, cada vez que escuchaba un ruido, el investigador, con varias copas de más, repetía “deben ser los gorilas, deben ser”. La frase se transformó por entonces en un dicho enormemente popular: no sólo provocó la aparición de una canción (Deben ser los gorilas) que vendió 60 mil copias en una semana, sino que dejó grabada una de las palabras con más peso simbólico de la historia política argentina. “Nunca fui peronista –sorprende Délfor, a casi cincuenta años de su ‘invención’–. Sí conocí mucho a Evita... ella tenía una personalidad enorme. En Trabajo y Previsión andaba a las puteadas... les decía a los trabajadores ‘ustedes son boludos, salgan a la calle y ármenle escándalo a Perón... júntense’. También fui la única voz no oficial que salió por la radio del Estado cuando se conmemoraron los 100 años de la muerte de San Martín, en 1950. Aquella vez, Perón me premió por patriota, pero yo nunca fui peronista. Nunca me metí.”

Délfor Dicásolo tiene hoy 84 años. Hace ocho meses que dejó de fumar, pero acepta dos cigarros. “No trague el humo”, le aconsejan desde una mesa lindera del bar elegido para el encuentro. El asiente. Aún peina esos bigotes llanos que lo acompañan desde la dorada época de La Dislocada y conserva una memoria lúcida. Una instantánea clavada en cualquier día de los cincuenta revelaría lo que significó aquella tira para la cultura de masas en Argentina..., además de ser el promotor de la palabra gorila, también fue quien definió a Isaac Rojas como la hormiga negra. “Nuestro humor era clásico, ni viejo ni nuevo. Nos adelantábamos a todos los efectos”, asevera. Délfor fue además un gran descubridor de cómicos y también uno de los pocos amigos de Eva Duarte –tenía su teléfono, revela todavía deslumbrado–. La conoció mucho antes de que pasara a ser la Evita del pueblo. “La película que hizo Oliver Stone es poco seria. Aparece Magaldi cantando en 1943, cuando él había muerto cinco años antes..., de ahí inventan el romance entre ambos. Todo mentira”, opina con un acento italiano que lo torna más gracioso.
–¿Qué hace hoy, Délfor?
–Luego de vivir mucho tiempo en el exterior, después que me prohibió Lanusse en 1973, volví al país y reviví por un tiempo La Dislocada en Radio Nacional. Pero no me trataron bien y me fui. Ahora estoy por integrarme a otra emisora, pero no quiero dar detalles.
Délfor también trabaja en Argentores con el objeto de “aconsejar nuevos valores, pero se entiende mejor con su pasado: nacido en Chivilcoy a comienzos de la década del ’20, quedó huérfano a los 18 y se ganó la vida como caricaturista hasta que llegó a Buenos Aires. “Les llevaba caricaturas a los músicos para que me las firmaran, hasta que una vez vino Magaldi –recuerda– y me invitó a Buenos Aires.” El padrinazgo se quebró por la muerte del cantor de El Penado 14 y Délfor debió hacerse solo. Debutó en Tangos y Boleros, una tira diaria en Radio Argentina con Elías Mussimessi, que alternaba entre el chamamé y el arco de Boca. “Estaba tododado para arrancar con La Revista..., pero nos frenó la falta de publicidad. Yo había conseguido un auspiciante de calzoncillos, una palabra que se podía escribir –salía en la contratapa de la El Gráfico–, pero no se podía decir por radio. Tuvimos que buscar un experto en anatomía para que le diera una vuelta y le bajara el tono guarango que tenía entonces. Así firmamos contrato.” Una vez envuelto el paquete, se largó la Dislocada. “La Revista... era comparable con lo que dicen hoy Pergolini o Tinelli. Era todo novedad. Le pusimos hormiga negra a Rojas..., menos a Perón tocábamos a todos”, evoca Dicásolo.
–¿Por qué no a Perón?
–Nunca se me cruzó. Tirarse contra Perón era como tirarse contra Boca.
Tras salvarse de quedar pegado en la lista negra que elaboró la revolución libertadora, Délfor comenzó a vivir las mieles del éxito a partir de 1956. “Hacíamos Teledisloque, que era una parodia de los periodistas. Estaba Tristán, que decía “llamando el puesto móvil desde Tortuguitas...”, evoca.
–Después La Revista... pasó a la televisión..., ¿cómo fue ese trance?
–Previo paso por el 7 en 1959, pasamos al 13. Convivieron ambos ciclos... en radio, creando personajes, y en TV poniendo la carita.
–¿Le costó adaptarse?
–A mí no. Pero había que rediseñar todo. Hacíamos sketches, parodias de películas y series de TV como La patrulla del camino, Tarzán o La ciudad desnuda. Yo no sé qué pasó con los videos. Es un misterio. Estaban Calígula, Balá, Porcel, Schifrin y Alberto Locatti, un imitador fuera de serie. Creo que los Les Luthiers nos copiaron todo.
–¿Por qué lo prohibió Lanusse?
–Este es otro misterio. Un día llego al estudio y me dicen “no hay más espacio para usted, se vendió”. Insólito. Hacía 24 años que estaba en la radio y nunca me había pasado algo así. No me dieron ninguna explicación, pero supongo que fue por el tema de la palabra “gorila”, que tanto revuelo había causado en el país como icono de la resistencia peronista. Ni siquiera me podía ir del país, porque me negaban el pasaporte. Recién me lo dieron en 1978. Y me fui a Perú.
–¿Por qué se describe como un militante del humor sano?
–El ingenio es lo que trae la gracia. Hacer reír con groserías es muy fácil. Venden a la madre si es posible, pero eso no es humor. Si yo fuera hijo del ministro de Cultura me voy del país. Alfonsín, a quien yo voté, fue el culpable de todo. Quiero que me cuente qué hizo con la Ley de Radiodifusión, cuando nombró 60 tipos que todavía deben estar cobrando para estudiar la nueva ley. Pasaron 20 años y no hay ley.
–¿Y el Comfer?
–Es una risa. Hay cosas que no se pueden decir ni en TV ni en radio.
–Pero las “malas” palabras bien aplicadas no quedan mal...
–Mire, el bebé empieza con el bababab, después papapa y después... lalala pupupu. Así se empieza, vio. Hoy se escuchan asquerosidades en la tele..., una cosa es la picardía y otra la grosería.